Tengo unas creencias muy graciosas

domingo, 21 de julio de 2013

Por desgracia el ser humano se cree con derecho a juzgar y valorar las creencias, pensamientos, sueños, imágenes... todo lo que nos define en definitiva, del otro. Y aquello que no se ajuste a "mi propio patrón de creencias" será considerado risible, estúpido y digno de ser objeto de burla. 

Yo soy de la opinión de que cualquiera puede tener las creencias que mejor le ayuden, con las que se sienta más cómodo... siempre y cuando respete en todo al otro. Ninguna creencia debe ser sostén de ideas que menoscaben la dignidad, libertad ni derechos de nadie. 

Así que señores, si yo quiero creer que la acupuntura, el reiki y la meditación me pueden ayudar a estar más sana, física y mentalmente, y me ayudan también a ser mejor persona, más tolerante conmigo  misma y con los demás, a amar más y mejor... pues bienvenidas sean mis creencias risibles. Y bienvenidas sean las creencias de cada uno, siempre y cuando la guía sea el amor y el respeto. 

Tengo que reconocer que detrás del título también hay rabia por una parte de mi que tuve que ocultar durante mucho tiempo, por miedo al rechazo y a la burla. Y que ahora, que soy más yo misma, ya no me corto tanto en decir que siento y pienso con respecto a las terapias alternativas y todo lo que rodea a la New Age. No necesito gente en mi vida que se cree con la verdad en la mano, que no respeta y se burla. 

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