El regalo más grande...

lunes, 29 de octubre de 2012

... Eres tú




Así es como termina una preciosa canción de uno de mis cantantes favoritos, Tizziano Ferro, y que rescaté la semana pasada del cajón de los recuerdos, gracias a Malú...

Hay canciones, música y cantantes que marcan una etapa de tu vida. En mi caso Tizziano llegó a los 23 años, ya trabajando, y me acompañaba en los viajes a casa... Rosso relativo y 111 me acompañaron en esa post adolescencia que viví al empezar a trabajar, y me acompañaron en el gimnaso y en el camino a casa. En las tardes a la salida del trabajo, después de haber arreglado el mundo con los compañeros en un bar cerca de la oficina. En las despedidas de tanta buena gente con la que empecé a trabajar.

Pero todos evolucionamos... Tizziano dejó de oírse tanto en español y yo comencé a centrarme en otras músicas, y me volqué en Enya, Mike Oldfield...

Y ahora, que estoy en plena fase de redescubrir voces femeninas que me encantan, vuelve arropado por Malú, una cantante que empezó siendo una niña de la mano de Alejandro Sanz y que , para mí, ha tenido una evolución  como artista brutal, que nunca me habría esperado... y es que una de sus últimas canciones, ahora tú,  tiene una fuerza arrasadora, y el directo es brutal.

Asï que, como cuando hay música, sobran las palabras... me/te/nos regalo dos canciones y las partes de sus letras que más me gustan

El regalo más grande

Quiero hacerte un regalo
algo dulce, algo raro;
no un regalo común
de los que perdiste o nunca abriste,
que olvidaste en un tren o no aceptaste.

De los que abres y lloras,
que estás feliz y no finges,
y en este día de septiembre
te dedicaré...
el regalo más grande.

Quiero donar tu sonrisa a la luna y que
de noche, que la mire, pueda pensar en ti,
porque tu amor para mi es importante,
y no me importa lo que diga la gente porque...

Aún en silencio sé que me protegías y sé

que, aún cansado, tu sonrisa no se marcharía,
mañana saldré de viaje, me llevaré tu presencia
para que no se vaya y siempre vuelta

(...)

Yo quiero que me regales

un sueño escondido
o nunca entregado,
de esos que no puedo abrir
delante de mucha gente,
porque el regalo más grande
es sólo nuestro para siempre

(...)

Que si llegara ahora el fin que sea en un abismo.

No para odiarme sino para intentar volar y...
Y si te niega todo esta extrema agonía.
Si aún la vida te negara, respira la mía.

El amor es una cosa simple
(...)
Si este amor te importa no sueltes mi mano
Si te sientes triste pelea y resiste
Eres fuerte aún no te rindas.
(...)
El amor una cosa simple es
Y ahora, ahora, ahora te lo demostraré
Solo contigo
Soy yo mismo ese que siempre te quiso
El que por tí nunca pensó en el fracaso
Yo decido a donde van mis pasos.

Esta es mi gente
Estas son mis lágrimas y mis calles
Los puentes que cruzaré si cruzas conmigo.
Quiero que recuerdes que he sido sincera
Te pido que pienses en todo lo bueno
Yo te daré todo lo que tengo.

(...)




El placer más noble es el júbilo de crecer y comprender.
Leonardo da Vinci.

Los amigos y amantes, a veces se preguntan, ¿"qué sentido tiene que decidamos seguir siendo cómplices en nuestra relación de día a día"? Tal vez, si la Voz contesta "porque crecemos y sabemos que crecemos, y al crecer amamos", los amantes avanzan y fluyen. En realidad, una relación de amor consciente es un cohete con vocación de infinitud que se dirige hacia Atman, Totalidad Integral. ¿Qué mayor aventura que compartir el impulso secreto hacia lo infinito?




Samavstrecha: El desierto donde uno se encuentra a sí mismo

domingo, 21 de octubre de 2012


Quizá ultimamente esté más atenta... o quizá las señales son simplemente más claras. Esta tarde, en el blog de Plano Creativo han colgado un post que solamente con el título, ha llamado poderosamente mi atención:

"Algún día el desierto te recompensará"

Y es que ese título me ha recordado, inevitablemente, a mi particular travesía por el desierto, durante la primavera y el verano de 2008. Y no he podido (querido) evitar volver atrás, a esos días, leer lo que escribí y escuchar la música que me acompañó en ese viaje. Y es que también gracias a la música de uno de mis compositores favoritos, Roger Subirana, conseguí salir de mi propio desierto personal.

En los últimos tiempos estoy haciendo un ejercicio de retrospectiva, echando la vista atrás y viendo el camino recorrido... las pisadas en la arena que va borrando el viento. Pasé mucho tiempo en mi propio desierto personal. Muchas veces perdida, sin saber qué dirección tomar, sin guía, simplemente andando porque la fuerza de la vida es lo más fuerte y eso hacía que siguiera siempre hacia adelante. Algo de lo que escribí en su momento fue esto:

Sedienta en el desierto

abrasada por el Sol...
rodeada de espejismos...
corriendo descalza, duna tras duna
mientras mis labios cuarteados
claman
por un poco de agua...
voy perdiendo las fuerzas
y me dejo caer...
me fundo por el fuego,
me deshago con la arena...
vuelo con el viento

Ese viaje por el desierto fue duro, pero necesario. De alguna forma con ese viaje por mi propia soledad comencé a entenderme a mí misma, a aceptar mis heridas, mis miedos y mis silencios. Fue la primera vez que me miré a la cara, a los ojos y al alma, viendo la luz y la sombra. Fue en ese primer viaje por el desierto (digo primer viaje, porque después le siguieron muchos otros, y los que aún le seguirán) en el que comencé a encontrarme a mí misma, y a trabajar conmigo misma. A aceptar que soy responsable de esa infinitud de dunas y arena que me rodean en ciertos momentos, y que sólo yo tengo las claves para encontrar la salida.

Y por eso estoy agradecida a ese viaje por el desierto, al sufrimiento pasado, a los miedos ya superados, porque son ellos los que me han traído hasta el momento presente, hasta lo que soy ahora. No soy perfecta, ni pretendo serlo. No soy maestra ni guía, sólo soy una persona normal recorriendo su camino hacia su propio centro, ese lugar donde la Paz y el Amor son sólo Uno, la Montserrat interior.

Y por todo lo pasado las dos frases del texto de Plano Creativo se me han quedado grabadas: el desierto es donde uno se encuentra a sí mismo... y algún día el desierto te recompensará... Y creo que mi recompensa ha llegado, ahora, justo en el momento en el que estoy.

Sé que llegarán otros desiertos, y deberé atravesarlos. Sé que me caeré y el sol me abrasará la piel, reduciéndome de nuevo a cenizas. Pero algo en el fondo de mí dice que todos somos como el ave Fénix, y que todos podemos renacer y volver a alzar el vuelo.

Pero mientras ese desierto llega, disfrutaré de este inmenso jardín lleno de flores que ahora la vida me regala.









Amor - Inteligencia del Alma


El amor es un manantial de vida que se cultiva, tanto en los espacios de silencio como en el compartir nuestra intimidad sincera.

Hay un ejercicio que hago, desde hace años ya, que me ayuda en los momentos en los que estoy  más confundida o no sé qué hacer ni cómo comunicarme conmigo misma. Este ejercicio me lo enseñó José María Doria, el que fue mi terapeuta durante un tiempo, y del que, aún en la distancia, sigo aprendiendo cada día. 

El ejercicio se realiza con un libro suyo, Inteligencia del Alma (Gaia Ediciones), y con un juego de 40 tarjetas, que me regaló en la primera sesión que tuvimos juntos. En cada tarjeta hay una palabra y tres frases lúcidas, provenientes de distintas almas iluminadas que han recorrido ya su propio camino de crecimiento.

Así, cuando necesito hablar conmigo misma, me pongo en manos de mi alma y del Universo, barajeo las tarjetas y escojo una al azar, y tras eso, escojo una de las tres frases sin leerlas, y una vez hecho esto, leo el desarrollo de la frase en el libro, e intento sacar mi propia enseñanza del texto o ver cómo ese texto corresponde con mi vida en ese momento.

Si alguna vez queréis hacer el ejercicio, podéis hacerlo desde aquí, pues lo tiene preparado en su web:

Puede parecer autosugestión, pero siempre me ha ayudado en este camino que se antoja tan duro a veces.  Y a veces algo tan simple como una tarjeta, una frase y un texto puede traer algo de luz en un momento de tinieblas.

Hace un momento acabo de hacer el ejercicio, no para mí... y como siempre, el Universo siempre acierta. Os dejo con un extracto del texto, lo que más me ha resonado.

AMOR

"El amor nos libera del sufrimiento "  -  Sófocles

Cuando en nuestra vida no hay amor, vivimos encapsulados dentro de un ego ávido de adquisiciones y complacencias. Cuando no hay amor, se instala un yo superviviente que deambula febril en la selva de las vallas publicitarias. Un yo que se ve obligado a perder la inocencia y aprender a depredar, mientras que sorteando obstáculos, muerde y escapa. Se trata de una vida que discurre entre el miedo y el deseo, huyendo hacia adelante, al tiempo que se intuye la llegada de un mundo nuevo en el que el corazón se abre y calienta. 
A mayor presencia del miedo, menor presencia del amor.El miedo busca seguridad y nos impulsa a calmar una sed ansiosa, aunque sea con agua salada. Un agua, que por más que se gane, nunca basta.
Esa seguridad buscada es un estado de conciencia que se alcanza en la medida que cultivamos el jardín de nuestra mente y ejercemos la acción justa y generosa. Acciones que priman el servicio desinteresado que, sin pretenderlo, nos hace merecedores de la paz en el alma.
El amor es un manantial de vida que se cultiva, tanto en los espacios de silencio como en el compartir nuestra intimidad sincera.
El amor es un estado de atención sostenida que se despierta viviendo el presente, contemplando la belleza y permitiendo aflorar la compasión que abraza. Un estado en el que, cada mañana, al levantarse el alba y sin dejar todavía la cama, uno se pregunta: ¿quién soy? y en respuesta, el Testigo emerge, el Observador del pensamiento se revela, y desde ese momento, el propio ego, "tocado por la consciencia" busca sentido a las vivencias de la jornada. ¿Para qué estoy vivo?, ¿cuál es el propósito de mi existencia? Buscando las respuestas, uno se realiza en que la forma más estable de goce llega cuando damos Vida a la Vida y ejercitamos el respeto, allí donde ésta señala. Unas veces será un rostro contraído que está pidiendo paz y calma, otras será alguien que nada pide, tan sólo compañía, y basta.
"¿Qué puede hacerse para sentir amor?" Ante tal pregunta, uno respira.... siente como fluye el aire en sus pulmones, entorna los ojos y espera. Al poco, un lúcido sosiego llega y nos abraza.
Unos piensan que es amor lo que sientes por sus hijos, otros llaman amor a la pasión alborozada, y algunos lo experimentan ante emociones estéticas sublimadas. Pero todos intuyen que el amor es una opción de lo Profundo que llegó en alguna noche estrellada en la que uno decidió mirar y..., de pronto, sintió que la elección estaba consumada. 

Y para mí, lo que el texto transmite es que sólo llegaremos a ese Amor que anhelamos a través de la paz y el sosiego, la observación serena y compasiva de nosotros mismos, y ese darnos a los demás. Porque ese Amor no es más que el reflejo exterior de nuestra Paz interior. 

Y del Caos... surgió la Luz

sábado, 20 de octubre de 2012

Nebulosa Carina
Quizá escribir sea una de las cosas que más me gustan de este mundo... con la que más me siento identificada. Es como dejar que todo mi yo salga y se muestre en forma de palabras y poesía.

Quizá, también, sea la que más me cuesta. Hace ya bastante tiempo tuve otro blog, que fue el reflejo de algo que quedó ya atrás, y de una yo que ya no existe. Pero que no exista algo, o que se quede atrás... no significa que desaparezca, porque sobre eso construimos. 

Y a eso me refiero con el título del post. Eso que dejamos atrás también somos nosotros, es lo que ha hecho que ahora seamos como somos, lo que nos da forma y nos modela. Puedes estar sumido un tiempo infinito en las tinieblas, y que todo sea Caos, desorden y confusión. Se dice que el Universo, y nosotros con él, surgió de un momento de infinito Caos y Potencialidad... y de ese Caos surgió la Luz.
Siempre llega un momento en que las tinieblas comienzan a disolverse... y todo cobra sentido de nuevo, nacen nuevas estrellas, galaxias y planetas... y de la misma forma nacen nuevos Yoes, esperanzas, sueños y sentimientos. Y también vuelve el valor a enfrentarse con uno mismo y con el Caos interior. Un caos que no desaparece, porque forma parte de ti  pero que también es la fuente de todo lo que llevamos dentro, la Luz y la Oscuridad.

Y sabiendo que esa es la fuente primordial, sólo queda observarlo dormir, como al dragón, sabiendo que está ahí, y que espera agazapado para volver a arrastrarnos a las tinieblas... pero sabiendo también que no hay que temerlas, porque podremos renacer en la Luz, renovados y con un nuevo bagaje, que no serán piedras en la espalda, sino piedras para seguir construyendo nuestro camino, siempre hacia delante.

Y gracias a esa magia que llamo sincronicidad, acabo de encontrar un poema de Charles Chaplin que finaliza casi como yo empecé:

"No debemos tener miedo de confrontarnos, hasta los planetas chocan
                                                 y del caos nacen muchas estrellas."
Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier
circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora
correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.

Hoy sé que eso tiene un nombre…”Autoestima”

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y
mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy
contra mis propias verdades.

Hoy sé que eso es…”Autenticidad”

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera
diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a
mi crecimiento.

Hoy eso se llama…”Madurez”

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es
ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo
para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el
momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.

Hoy sé que el nombre de eso es…”Respeto”

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que
no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud
egoísmo.

Hoy se llama…”Amor Propio”

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí
de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero
y a mi propio ritmo.

Hoy sé que eso es…”Simplicidad”

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y
con eso, erré menos veces.

Hoy descubrí que eso es la…”Humildad”


Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y
preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es
donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.

Y eso se llama…”Plenitud”

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y
decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella
tiene una gran y valiosa aliada.

Todo eso es…”Saber Vivir”


No debemos tener miedo de confrontarnos, hasta los planetas chocan
y del caos nacen muchas estrellas.