Ser espiritual

domingo, 28 de julio de 2013

Lo espiritual está más allá de credos ideológicos y creencias. Éstos son tan sólo el marco mental de referencia. Lo espiritual es una experiencia íntima y transracional que aflora al yo profundo. 
J.M. Doria



Nadie puede recorrer tu camino por ti, ni tú puedes recorrer el camino de los otros. Para llegar a tu centro has de buscar tus propios caminos, que serán muchos, unas veces irás por unos y otras veces por otros, en ocasiones esos caminos se cruzarán con los de otros... y otras tantas esos caminos se separarán... pero la meta seguirá siendo la misma.

He transitado muchos caminos espirituales, por así decirlo. Me he criado en la fe católica y mi rebeldía y salida de ese mundo me llevó hasta el paganismo. Pasé de rezar el rosario durante dos horas los viernes por la noche con mi madre y mis hermanos (de forma forzosa, que conste) a buscar dentro de mi a la bruja que llevo dentro y adorar a la luna y los cambios de estación. El paso de la rebeldía a la madurez y la búsqueda de mi propio yo me llevó a investigar el budismo y el zen, adentrándome en una senda espiritual que me prometía encontrar la paz que buscaba desesperadamente.  Una paz que sacara el miedo y la oscuridad que me consumían por no saber quién era, ni qué hacía aquí... ni cómo hacer lo que se supone que tenía que hacer.

Ahora soy una amalgama de todas esas creencias, aderezadas con un poco de tarot, otro poco de cristales, un mucho de investigación interior y psicología y otro poco de creer que hay más de lo que podemos ver, ni tan siquiera imaginar. En resumidas cuentas: soy espiritual. Sé que estoy aquí para crecer, aprender y transformarme. Sé que estoy aquí para ayudar a los demás (afortunadamente, esto lo sé desde que era pequeña... porque yo empecé a hacerme este tipo de preguntas a la tierna edad de siete años, cuando empecé con la ansiedad). Sé que soy más que este ego que se llama Cristina y que tiene un tiempo y un conocimiento limitados. Sé que soy un alma. No es un hecho cierto ni probado, pero es algo que siento en las entrañas. Cuando el miedo a la última frontera me acecha e intento espantarlo con un manotazo, como si fuera una mosca... me veo rodeada de mariposas. Las mariposas son símbolos de lo femenino, de la transformación, de la vida, muerte y renacimiento... las mariposas son el símbolo del espíritu en prácticamente todas las culturas y tradiciones del mundo. 

Quizá por eso últimamente veo el parque detrás de mi casa lleno de mariposas, los jardines de mi trabajo, y todos los textos que leo en internet o incluso libros hacen alguna mención a las mariposas. Creo en la sincronicidad, en que nada pasa por casualidad, aunque en el momento actual no seamos capaces de ver el significado ni el propósito. Por eso mis labios no han dejado de cosquillear como si tuviera cientos de mariposas en ellos... hasta que no he escrito esto y he reconocido ante mi misma que quizá yo también sea una mariposa. 

Una mariposa que aún es gusano y se pasea por la rama de un árbol, con miedo a un futuro desconocido, pero que sabe intuitivamente que tiene dentro de si un potencial aún insospechado.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
EN LA CONDUCCION DIARIA

Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente

Cada vez que cedes el paso a un peatón

o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


Atentamente:
Joaquin Gorreta 55 años

11 de octubre de 2013 a las 10:40

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