Luna Roja es el título que Miranda Grey dio a su libro sobre la menstruación allá por 1994, y que cuando yo me lo compré, al principio de mi camino, ya iba por la novena edición.
No voy a entrar ahora demasiado en este tema, sólo compartir una reflexión que me vino ayer pensando en lo que significa e implica tener la menstruación, dado que es una parte de mí que me define y afecta profundamente. Y es que es en estos días cuando estoy más sensible, más frágil y necesito más refugiarme en mí misma y en los demás.
Y la reflexión es la siguiente: cuando estamos tristes y nos sentimos solos y mal... nos permitimos a nosotros mismos vivir esa tristeza, sumergirnos en lo que significa? o tenemos tanto miedo que salimos huyendo del sentimiento, y por tanto de nosotros mismos, con tal de no sufrir? Creo que no soy solo yo, sino toda la sociedad en general, la que tiene miedo de sus sentimientos, no de enfrentarse y luchar contra ellos, sino de aceptarlos como parte de ti, sin miedo, sumergirte en ellos y aprender lo que tengan que enseñarte.
Y es que si estos días estoy más triste, cansada y con más miedos... por qué tengo tanto miedo de sentir miedo? por qué tengo miedo de sentir tristeza o cansancio? Creo que es porque cuando nos sumergimos en la oscuridad y nos revolcamos en el fango, se nos olvida mirar hacia arriba y ver que somos nuestra propia luz, y que igual que nos permitimos bajar a las profundidades, nos podemos permitir salir de ellas.
Y para terminar, un pequeño texto del libro de Miranda Grey, donde habla sobre la "Luna Roja":
El ciclo de la Luna Roja es el período en que la ovulación coincidía con la luna nueva, y que debe su nombre a las manchas de color rojo sangre que pueden verse sobre la luna llena cuando aparece en el horizonte, donde la atmósfera es más densa.
El ciclo de la Luna Roja se centra en el desarrollo interior y la manifestación del mismo, y no hacia la expresión de las energías en el mundo material. Como los hombres lo consideraron el más poderoso y menos controlable, este ciclo se convirtió en el de la "mujer malvada", la seductora, la hechicera o la horrible bruja, cuya sexualidad no estaba destinada a dar vida a la siguiente generación, sino al placer.
(Ni que decir tiene que yo soy una hija de la Luna Roja)





